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Tratamientos de superficies de implantes dentales: lo que necesitas saber

En este artículo hablaremos sobre los diferentes tratamientos de superficies de implantes dentales que existen actualmente para maximizar la probabilidad de éxito en el tratamiento. Durante mucho tiempo, se ha considerado el titanio como el soporte estándar para los materiales de implantes dentales. Sin embargo, al tener en cuenta los factores que pueden afectar al éxito de los implantes dentales a corto y largo plazo, sin duda, uno de los más importantes es la superficie del implante.

Por qué la superficie del implante dental importa

A primera vista, el titanio puede parecer una elección extraña como material para implantes dentales. Aunque tiene una resistencia elevada, excelente biocompatibilidad, bajo nivel de potencial toxicidad y una gran resistencia a la corrosión, el titanio en estado puro es muy reactivo1. Sin embargo, al interactuar con oxígeno, se forma una capa superficial de óxido de titanio (TiO2), lo cual estabiliza la superficie y permite que se produzca la osteointegración2.

La superficie desempeña un papel importante en el período de cicatrización para la osteointegración y, en definitiva, en el éxito del tratamiento con implantes3. Es la única parte del implante expuesta al entorno bucal y sus características químicas, físicas, mecánicas y topográficas son esenciales para maximizar la probabilidad de éxito de la osteointegración3.

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Figura 1 Imagen de microscopía electrónica de barrido que muestra una densa coagulación de la sangre en la superficie del implante TiUnite. La coagulación de la sangre es el primer paso de la cicatrización del hueso periimplantario; una reacción inicial intensa indica la osteoconductividad de TiUnite.

Desarrollos en tratamientos de superficies de implantes

En la actualidad, existe una amplia gama de superficies de implantes dentales de titanio. Los primeros implantes de P-I Brånemark, de hace más de 50 años, tenían una superficie torneada lisa y como él mismo describía, se requerían de tres a seis meses de cicatrización para poder realizar la carga del implante con éxito4.

Desde entonces, el diseño de los implantes dentales y sus superficies han cambiado y evolucionado frecuentemente con el tiempo con el fin de mejorar la osteointegración y alcanzar tasas mayores de supervivencia de los implantes a largo plazo. Existen tres grupos distintos de métodos mediante los cuales se pueden modificar las superficies de los implantes en el momento de la fabricación:

  • Tratamientos mecánicos: incluyen el rectificado, chorreado y mecanizado para generar superficies más lisas o más rugosas.
  • Tratamientos químicos: se realizan con ácidos, álcalis, sol gel o mediante anodización, entre otros métodos. Los tratamientos químicos modifican la rugosidad y la composición de la superficie del implante5.
  • Tratamientos físicos: estos tratamientos incluyen la pulverización con plasma y el depósito iónico.

Algunos de los tratamientos de superficie de implantes de titanio más comunes en estos últimos años incluyen la anodización, el chorreado y el grabado con ácido.

La anodización, que aumenta el grosor de la capa de TiO2 del implante, aumentando moderadamente su rugosidad y mejorando la oestoconductividad7,8,9, ha mostrado mejorar la osteointegración. Por otra parte, el chorreado y el grabado con ácido eliminan partes del material del implante, lo cual genera pequeñas irregularidades y una superficie más rugosa que puede fomentar la osteointegración rápida10

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Figura 2 Imágenes de microscopía electrónica de barrido a baja (arriba) y alta (abajo) ampliación de implantes dentales fabricados mediante distintos métodos: anodización (izquierda) y chorreado/grabado ácido (derecha). Aunque todos los métodos dan como resultado una topografía microrrugosa favorable a la osteointegración, varían en morfología y composición.

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Figura 3 Imagen de microscopía confocal de los componentes de la sangre adheridos y después de su reacción con una superficie de implante TiUnite. Las células sanguíneas y las proteínas se adhieren inmediatamente a la superficie e inician el proceso de coagulación que da lugar a la formación de fibras compuestas, principalmente, de fibrina, una proteína presente en el plasma sanguíneo, y plaquetas. Estas fibras se desarrollan y forman una red densa que constituye el tejido provisional sobre el cual se llevará a cabo la cicatrización alrededor del implante.

Aunque estos métodos de tratamiento son distintos, el resultado deseado es el mismo: proporcionar una conexión biológica y mecánica resistente con el hueso alveolar en un período corto de tiempo y, en última instancia, reducir la probabilidad de que se produzca un fracaso del implante11. A pesar de la gama de superficies de implantes desarrolladas a lo largo de muchos años, tan solo se están empezando a comparar sus relativas tasas de éxito a largo plazo.

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Figura 4 Microscopía confocal; reconstrucción en 3D de la interfaz inicial entre la sangre y la superficie del implante. Los componentes de la sangre se adhieren inmediatamente a toda la superficie del implante. Fibras de fibrina, signo inicial de la formación de una extensión de coágulos de sangre entre las roscas del implante.

Comparación de superficies de implante: un nuevo estudio

Un nuevo estudio, dirigido por la profesora Ann Wennerberg, pretendía corregir esta carencia en la bibliografía mediante una revisión sistemática de los resultados a largo plazo del tratamiento con implantes con superficies distintas.

El estudio mostró que los implantes con la superficie anodizada, TiUnite de Nobel Biocare, presentaban la mejor tasa de supervivencia (98,5 %) con un seguimiento de al menos 10 años11.

Al comparar el rendimiento de los implantes con superficies anodizadas, chorreadas, torneadas, pulverizadas con plasma de titanio y chorreadas y grabadas con ácido, Wennerberg encontró que se producía una pérdida de hueso marginal media de menos de 2 mm con todos los tipos de superficie de implante analizados en el estudio, incluso con implantes con diseños y superficies más antiguos, claramente dentro de lo que se considera un nivel aceptable12.

El mayor metaanálisis jamás realizado de una sola marca de implantes

En su estudio de 2017, los profesores Mattias Karl y Tomas Albrektsson analizaron los resultados de 4.694 pacientes evaluados clínicamente, tratados con 12.803 implantes TiUnite e incluidos en 106 estudios13.

Sus resultados confirman que los implantes con la superficie TiUnite presentan una tasa de fracaso temprano destacadamente baja y ofrecen una muy buena supervivencia a largo plazo. A nivel de implante, la tasa de supervivencia proyectada fue mayor que el 99 % tras un año y del 95,1 % al cabo de 10 años*.
La superficie TiUnite es una de las superficies de implante más investigadas clínicamente en el mercado14 y se ha demostrado que mejora la osteointegración15 y mantiene la estabilidad del implante durante la fase crítica de la cicatrización16. Como resultado, puede desempeñar un papel esencial a la hora de ayudar a los clínicos a cubrir las necesidades de los pacientes de conseguir tratamientos más cortos.

*Resultados del análisis de regresión. Los detalles están disponibles en la publicación completa.

Referencias

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